Por: mweb
En su mensaje, EPA sostuvo que la discusión no se limita a zonas alejadas de los grandes centros urbanos, sino que involucra un tema estratégico para todo el país. Según planteó, los glaciares cumplen una función central en el equilibrio ambiental y en la disponibilidad de agua, por lo que su preservación también impacta en las comunidades y territorios.

La publicación remarca que una flexibilización de la ley no solo podría poner en riesgo ese recurso, sino también degradar ecosistemas y habilitar daños de carácter irreversible. En ese sentido, la organización vinculó la reforma con un modelo de desarrollo que, según expresó, concentra beneficios económicos y traslada los costos ambientales a distintos sectores de la sociedad.
EPA también señaló que defender los glaciares implica discutir un esquema de país con reglas claras, donde la producción no avance a costa del ambiente ni de la vida de las comunidades. En esa línea, planteó la necesidad de impulsar un modelo que combine desarrollo, protección ambiental y bienestar social con una mirada de largo plazo.
Como parte de esa postura, la organización informó que se suma a la movilización realizada frente al Congreso para rechazar la reforma. En su mensaje, advirtió que lo que se decida en torno a la Ley de Glaciares tendrá efectos que irán más allá del presente y podrían condicionar el futuro de numerosas comunidades.